Page Vault: alternativa con validez legal para capturas web

Una publicación difamatoria, una oferta que incumple una cláusula de exclusividad, un precio que contradice lo pactado. La prueba está en una página web y desaparecerá en cuanto la otra parte se dé cuenta. La primera reacción suele ser una captura de pantalla; la segunda, buscar una herramienta que haga eso mismo con apariencia de rigor.

Page Vault es una de las más conocidas de ese mercado, aunque nació para los tribunales estadounidenses y su lógica probatoria responde a las reglas de allí. Antes de adoptarla conviene responder a una pregunta distinta: qué hace un juez español con lo que esa herramienta entrega.

Qué produce Page Vault

Page Vault funciona de dos maneras. Con su navegador en la nube, el despacho realiza la captura por su cuenta: la sesión se ejecuta en la infraestructura del proveedor y no en el ordenador del abogado. Con el servicio gestionado, el despacho envía las direcciones y el equipo del proveedor se encarga de la recogida.

El resultado es un PDF de página completa con metadatos en la cabecera y el pie, archivos de carga para e-discovery y vídeo para contenidos de redes sociales. Cada captura genera un hash SHA-256 del archivo producido y, si se solicita, una declaración jurada del proveedor que describe cómo se obtuvo. Esa declaración es la pieza central del sistema: en Estados Unidos, la Regla 901(b)(9) admite acreditar una prueba describiendo el proceso que la generó.

Dónde encaja eso en un procedimiento español

La Ley 1/2000 de Enjuiciamiento Civil no tiene una categoría equivalente. Una captura web llega al procedimiento por el artículo 299.2, como medio de reproducción de la palabra, el sonido y la imagen, y su fuerza se determina por el artículo 384: el tribunal la valora según las reglas de la sana crítica. Es una valoración libre, no una presunción.

La consecuencia práctica es sencilla y suele descubrirse tarde. Mientras nadie discuta la captura, cualquier método sirve. En el momento en que la otra parte la impugna, quien la aporta debe demostrar que refleja lo que el servidor mostraba realmente. Y ahí una declaración jurada extranjera obliga a un rodeo: hay que explicar quién es ese proveedor, qué proceso sigue y por qué merece crédito, ante un tribunal que no tiene ninguna razón previa para conocerlo.

El hash SHA-256 demuestra que el archivo no ha cambiado desde que se calculó. No demuestra que el archivo corresponda a lo que el servidor envió, porque se calcula después de la captura y sobre el resultado de la propia captura.

La diferencia entre integridad y origen

Esa distinción decide la mayoría de las impugnaciones serias. Si la parte contraria alega que la página fue preparada, que un intermediario alteró la respuesta o que lo capturado no coincide con lo que veía un visitante cualquiera, el hash no responde a ninguna de las tres objeciones. Responderlas exige elementos registrados durante la adquisición, no calculados después.

Qué conserva una adquisición forense

Page Vault registra el contenido visible junto con la dirección, la IP, la marca de tiempo y la versión del navegador. Una adquisición forense conserva lo mismo y añade el material que un perito necesita examinar cuando la captura se pone en duda:

  • El código fuente HTML tal como llegó y el HTML resultante después de ejecutarse los scripts, que permiten comprobar si algo del lado del cliente modificó lo mostrado.
  • El archivo MHTML, las cookies de la sesión y la huella del navegador.
  • La resolución DNS del dominio y los datos de alojamiento de la IP obtenida, que acreditan hacia dónde apuntaba realmente la dirección.
  • El tráfico de red en formato PCAP y el certificado TLS del servidor, contrastable con los registros públicos de Certificate Transparency, mantenidos con independencia de ambas partes.
  • La geolocalización del operador y la presencia de VPN o proxy en el trayecto.

Cada elemento responde a una objeción concreta. Es la diferencia entre afirmar que la página decía algo y poder reconstruir cómo se obtuvo esa afirmación.

Cuando la imagen fija no basta

Hay contenidos que no se prueban con una imagen: un vídeo que se reproduce, un muro que cambia mientras carga, una interfaz que sólo revela algo tras varias acciones. La grabación continua a 16 fotogramas por segundo con audio documenta a la vez el contenido y la interacción del operador, con las acciones registradas contra dos relojes, el del sistema y el verificado frente a cuatro servidores NTP independientes.

El sello cualificado y la fecha cierta

Aquí está la diferencia que más pesa en España, y no tiene que ver con la calidad técnica de ninguna de las dos herramientas. El Reglamento (UE) 910/2014 atribuye al sello de tiempo cualificado una presunción de exactitud de la fecha, la hora y la integridad de los datos asociados, en todos los Estados miembros. La Ley 6/2020 de servicios electrónicos de confianza completa el marco español.

Presunción significa que la carga se invierte: quien impugna debe probar que la certificación es incorrecta, en lugar de que quien la aporta deba probar que es correcta. Sin ese elemento, el esfuerzo probatorio recae sobre quien presenta la prueba, exactamente en el momento del procedimiento en que menos conviene.

Conviene decirlo también al revés, porque es igual de cierto: un sello cualificado europeo tampoco se autentica solo ante un tribunal estadounidense. Ninguna de las dos herramientas viaja sin fricción. La pregunta no es cuál es mejor en abstracto, sino dónde se va a litigar.

Dónde residen los datos

La CLOUD Act permite a las autoridades estadounidenses requerir datos a un proveedor estadounidense con independencia de dónde estén los servidores. Alojar en Europa no elimina esa exposición si la empresa que controla los datos es americana. La distinción relevante no es dónde se guarda la información, sino qué ordenamiento puede alcanzarla. TrueScreen S.r.l. es una sociedad europea que opera sobre infraestructura europea, de modo que ambas respuestas coinciden.

Cómo funciona TrueScreen Forensic Browser

Forensic Browser es una aplicación de escritorio para macOS y Windows, no un servicio en la nube, y eso cambia lo que puede garantizarse sobre el equipo que realiza la captura. Las herramientas de desarrollador quedan deshabilitadas de forma permanente, los parámetros de arranque peligrosos se bloquean, la inyección de bibliotecas externas se detecta y todos los datos de navegación se borran antes de cada sesión, para que nada de una sesión anterior influya en lo que el servidor devuelve. El operador declara la integridad del sistema al comenzar.

La captura funciona en dos modos: imagen, que registra la ventana o la página completa junto con el paquete forense descrito arriba, y vídeo, que graba la sesión de forma continua con audio y capturas puntuales a demanda. En ambos casos el paquete se firma en el dispositivo, se sube, se sella y se marca temporalmente. La certificación resultante puede comprobarla cualquiera desde nuestro verificador público, sin cuenta y sin pasar por nosotros.

Ese último punto merece atención en un procedimiento contradictorio: quien recibe la prueba no tiene que fiarse de la palabra de la parte que la aporta, ni de la del proveedor.

Comparación

Lo que pregunta un tribunal Page Vault TrueScreen
Cómo se acredita la captura Hash SHA-256 y declaración jurada del proveedor Sello digital oficial y marca de tiempo cualificada, reconocidos internacionalmente
Quién soporta la carga si se impugna Quien aporta la prueba, valorada según la sana crítica Quien impugna, por la presunción del Reglamento 910/2014
Qué se conserva además de la imagen Dirección, IP, marca de tiempo, versión del navegador HTML de origen y renderizado, MHTML, cookies, DNS, PCAP, certificado TLS, geolocalización, detección de proxy
Verificación por un tercero A través del proveedor Verificador público, sin cuenta
Jurisdicción sobre los datos Estados Unidos, sujeta a la CLOUD Act Unión Europea, sociedad e infraestructura europeas
Dónde se ejecuta la captura Navegador en la nube del proveedor, o su equipo Aplicación de escritorio reforzada sobre sistema verificado

Ninguna columna es un veredicto. Un despacho estadounidense que recoge redes sociales en volumen, sin exposición internacional, está bien servido con una herramienta pensada para sus reglas. El cálculo cambia cuando el litigio se sustancia en España, cuando la captura va a ser impugnada, o cuando quien recoge la prueba preferiría no tener que explicar personalmente cómo lo hizo.

Preguntas frecuentes

¿Tiene validez en España una captura hecha con Page Vault?
Puede aportarse y con frecuencia se admite. Lo que no tiene es la presunción que el Reglamento europeo 910/2014 atribuye al sello de tiempo cualificado, de modo que el tribunal la valora libremente según las reglas de la sana crítica, conforme al artículo 384 de la Ley de Enjuiciamiento Civil. La diferencia sólo aparece cuando la parte contraria la impugna, y entonces determina quién tiene que probar qué.
¿Por qué no basta con el hash SHA-256?
Porque demuestra integridad, no origen. Acredita que el archivo aportado es idéntico al que se calculó en el momento de la captura, pero no que ese archivo corresponda a lo que el servidor transmitió, ya que el hash se calcula después y sobre el resultado de la propia captura. Si se alega que la página fue preparada o que un intermediario alteró la respuesta, el hash no responde.
¿Qué conserva una adquisición forense que no conserve un PDF?
El código HTML tal como llegó y el resultante tras ejecutarse los scripts, el archivo MHTML, las cookies de sesión, la huella del navegador, la resolución DNS del dominio, los datos de alojamiento de la IP, el tráfico de red en PCAP, el certificado TLS del servidor, la geolocalización del operador y la presencia de VPN o proxy. Cada uno responde a una objeción concreta sobre cómo se obtuvo la prueba.
Si hago yo la captura, ¿tendré que declarar sobre ella?
Si se impugna y eres el único testigo de cómo se obtuvo, es el desenlace habitual. Por eso los proveedores diseñan formas de evitarlo, bien realizando ellos la recogida, bien emitiendo una certificación que se sostiene por sí misma. Las dos soluciones no son equivalentes: una traslada la declaración al proveedor, la otra elimina la necesidad de declarar.
¿Puede la parte contraria verificar la certificación?
Sí. Una certificación de TrueScreen se comprueba desde un verificador público que recalcula la firma en el propio navegador, sin cuenta y sin solicitarnos nada. En un procedimiento contradictorio eso importa: quien recibe la prueba no tiene que fiarse de la palabra de la parte que la aporta.

Certifica pruebas web con validez legal

TrueScreen captura y certifica páginas web con marca de tiempo cualificada. Pruebas digitales con pleno valor probatorio en toda la Unión Europea.

Empieza ahora
Solicita una demo

TrueScreen