Videoperitaje: qué es, para qué sirve y qué validez legal tiene
Publicado el 19 de agosto de 2026
El videoperitaje es la peritación realizada a distancia mediante una videollamada, en la que el perito guía al asegurado o al técnico presente en el lugar para observar, medir y documentar un daño sin desplazarse. Reduce los plazos de tramitación de días a horas y elimina el coste del desplazamiento. Su punto débil no es técnico sino probatorio: lo que se ve en una videollamada, si nadie lo certifica en origen, llega al expediente como una grabación cualquiera y queda sometido a la libre valoración del tribunal.
El sector asegurador español lleva años empujando esta modalidad. Las plataformas disponibles compiten en eficiencia, ahorro de costes y reducción del plazo medio de cierre del siniestro. Casi ninguna responde a la pregunta que aparece cuando el expediente se convierte en litigio: qué valor tiene esa grabación cuando la contraparte la impugna.
Esa pregunta no es teórica. Un videoperitaje sin fecha cierta, sin geolocalización verificable y sin garantía de integridad del archivo se defiende mal. Este artículo explica cómo funciona la peritación remota, qué dice la Ley de Enjuiciamiento Civil sobre este tipo de material y qué hace falta para que una videollamada deje de ser un vídeo y pase a ser una prueba.
Qué es un videoperitaje y cómo funciona
En un videoperitaje el perito no se desplaza. Envía un enlace al asegurado, este lo abre desde el móvil y comienza una sesión de vídeo en directo en la que el perito dirige la cámara: acércate a la mancha de humedad, enfoca el número de bastidor, gira hacia la ventana rota. Durante la sesión se capturan fotogramas, se anotan mediciones y se recogen los datos que después sustentan el informe.
Del peritaje presencial a la videollamada
La peritación presencial sigue siendo insustituible en siniestros complejos, en daños estructurales y cuando hay indicios de fraude que exigen inspección física. Pero una parte muy grande de los expedientes son siniestros de baja cuantía: una fuga en un baño, un cristal roto, un rayón en la carrocería, una pequeña filtración. En esos casos el desplazamiento consume más recursos que el propio daño.
La videollamada resuelve ese desequilibrio. Un perito que antes cerraba cuatro expedientes al día cierra ocho o diez, porque el tiempo de trayecto desaparece. Para el asegurado el beneficio es inmediato: la visita deja de depender de la agenda del perito y de la disponibilidad de la vivienda.
Quién interviene y qué se captura
En una sesión intervienen normalmente tres figuras: el perito, que dirige la inspección desde su oficina; la persona presente en el lugar, que sostiene el dispositivo; y, en algunos casos, un tramitador de la compañía que sigue la sesión sin intervenir. Lo que se recoge suele incluir la grabación completa de la sesión, capturas de fotogramas concretos, mediciones tomadas sobre imagen y documentación mostrada ante la cámara, como facturas, matrículas o etiquetas de aparatos.
Videoperitaje, videoperitación y peritación remota: qué diferencia hay
En la práctica del sector los tres términos se usan como sinónimos y designan lo mismo: una peritación dirigida a distancia por videollamada. La expresión videoperitaje se ha impuesto en el ramo asegurador, videoperitación aparece más en documentación técnica y peritación remota es el término más amplio, porque abarca también modalidades sin vídeo en directo, como el envío guiado de fotografías por parte del asegurado.
La diferencia relevante no está en el nombre sino en si la sesión se certifica o no. Una videollamada por una aplicación de mensajería y una sesión capturada con adquisición en origen se parecen mucho en pantalla y no se parecen en nada delante de un juez.
Para qué se usa: seguros, daños, vehículos y obra
El videoperitaje nació en el ramo de seguros y desde ahí se ha extendido a cualquier proceso que exija comprobar el estado de algo a distancia.
Peritación de siniestros del hogar
Es el uso más extendido. Humedades, roturas de tubería, daños por agua procedentes del vecino, cristales, pequeños incendios. El perito guía al asegurado por la vivienda, comprueba el origen del daño, verifica si coincide con lo declarado y estima la reparación. En muchos de estos siniestros la discusión posterior no es sobre la cuantía sino sobre el momento: cuándo se produjo el daño y si ya existía antes de la contratación.
Inspección virtual de vehículos
En el ramo de automóviles la peritación remota se usa tanto para daños tras un siniestro como para la inspección previa a la contratación de una póliza. Aquí el fraude documental tiene un peso específico: fotografías de daños anteriores presentadas como nuevas, imágenes tomadas de anuncios de venta, o daños de un vehículo distinto del asegurado. Una inspección remota certificada en origen ata la imagen al momento y al dispositivo.
Peritación técnica y de obra
Fuera del seguro, la misma mecánica sirve para actas de recepción de obra, comprobación del avance de trabajos, revisión de instalaciones y verificación del estado de un inmueble antes de un arrendamiento o una compraventa. En estos casos el destinatario del material no es una compañía sino, muchas veces, un juzgado.
Qué validez legal tiene lo que se ve en una videollamada
La Ley 1/2000 de Enjuiciamiento Civil no menciona el videoperitaje, porque es anterior a él. Sí regula, en cambio, la categoría en la que este material encaja.
El artículo 299.2 LEC y los medios de reproducción
El artículo 299.2 LEC admite como medio de prueba los medios de reproducción de la palabra, el sonido y la imagen, así como los instrumentos que permitan archivar, conocer o reproducir datos relevantes para el proceso. Una grabación de videoperitaje entra sin dificultad en esa categoría. La admisión, por tanto, no suele ser el problema.
El artículo 384 LEC y las reglas de la sana crítica
El problema aparece en la valoración. El artículo 384 LEC establece que el tribunal valorará estos instrumentos conforme a las reglas de la sana crítica. Es decir: no existe un valor probatorio tasado. El juez pondera la grabación junto al resto del material, atendiendo a su coherencia, a la credibilidad de quien la aporta y a lo que la contraparte oponga.
Sobre los medios de reproducción y los instrumentos de archivo de datos no existe valor probatorio tasado. El tribunal los valora según las reglas de la sana crítica, de modo que su peso depende de lo que el aportante pueda acreditar sobre su origen y su integridad.
Esto significa que dos grabaciones idénticas en contenido pueden tener suerte muy distinta en el mismo procedimiento, según lo que su titular pueda demostrar sobre cómo se obtuvieron.
Por qué una grabación sin más no equivale a una prueba sólida
Un archivo de vídeo es un archivo editable. Puede recortarse, recomprimirse, re-etiquetarse y volver a guardarse sin dejar rastro visible. Los metadatos que acompañan al fichero, incluidos los metadatos EXIF de las capturas, se modifican con cualquier herramienta de edición. Si la contraparte impugna la grabación, la carga de sostenerla recae sobre quien la aportó, y sostenerla exige algo más que el propio fichero.
Aquí es donde la peritación remota, tal y como se practica hoy en gran parte del sector, muestra su punto ciego. La sesión se graba en la plataforma del proveedor, se descarga y se adjunta al expediente. Nada de eso acredita cuándo se grabó, desde dónde ni si el archivo que consta en el expediente es el mismo que salió de la sesión.
Los tres puntos donde falla un videoperitaje impugnado
Cuando una peritación remota se cuestiona en juicio, la impugnación se concentra casi siempre en tres frentes.
Cuándo se grabó: la fecha cierta
La fecha que muestra un archivo es la que dice el sistema donde se guardó, y se cambia sin dificultad. Sin una referencia temporal externa e independiente, la contraparte puede sostener que la sesión es posterior a lo declarado, o anterior a la contratación de la póliza. Un sello de tiempo cualificado emitido por un prestador de servicios electrónicos de confianza resuelve este punto: la fecha deja de depender del dispositivo y pasa a depender de un tercero supervisado.
Dónde se grabó: la geolocalización
En una videollamada nada acredita por sí mismo el lugar. El asegurado podría estar mostrando una vivienda distinta de la asegurada, o un vehículo que no es el suyo. La geolocalización capturada en el momento de la sesión, y no añadida después, cierra esa vía de impugnación. Sin ella, la discusión sobre la identidad del bien dañado queda abierta.
Qué se grabó: la integridad del archivo
El tercer frente es el más técnico y el más decisivo. Sin un hash criptográfico calculado en el momento de la adquisición, no hay forma de demostrar que el archivo aportado coincide con el capturado. Un hash SHA-256 asociado a la grabación convierte cualquier modificación posterior, por mínima que sea, en una discrepancia detectable.
Cómo se convierte un videoperitaje en prueba certificada
La diferencia entre una grabación y una prueba está en el momento en que se interviene. Certificar después no arregla lo que no se aseguró durante.
Adquisición en origen y cadena de custodia
La adquisición en origen consiste en capturar el contenido directamente desde la fuente, en este caso la cámara del dispositivo durante la sesión, en condiciones controladas que impiden que el material se altere entre la captura y la certificación. A partir de ahí se documenta cada paso: quién captura, cuándo, con qué dispositivo, dónde se almacena. Esa secuencia documentada es la cadena de custodia, y es lo que permite a un tribunal seguir el recorrido del archivo desde el origen hasta el expediente.
Sello de tiempo cualificado eIDAS
El Reglamento (UE) 910/2014, conocido como eIDAS, es directamente aplicable en España y se completa con la Ley 6/2020, de 11 de noviembre, de servicios electrónicos de confianza. Sus artículos 41 y 42 regulan el sello de tiempo electrónico cualificado, al que se reconoce la presunción de exactitud de la fecha y la hora que indica y de integridad de los datos a los que se asocia. Aplicado a una sesión de videoperitaje, el sello cualificado responde de una vez a las dos primeras impugnaciones: cuándo se grabó y si el archivo cambió después.
El informe forense
El último elemento es el documento que acompaña al material y explica cómo se obtuvo. Un informe forense recoge las condiciones de adquisición, los valores hash, los identificadores del sello, las características del dispositivo y la cadena de custodia completa. Es lo que convierte un archivo suelto en material defendible: no porque sustituya a la valoración del tribunal, sino porque le da algo sobre lo que valorar.
TrueScreen, the Data Authenticity Platform, aplica este esquema a las sesiones de videoperitaje remoto certificado: captura en origen, sello de tiempo cualificado emitido por un prestador cualificado integrado, hash SHA-256 e informe forense con la cadena de custodia documentada.
Videoperitaje y contrato de seguro: el artículo 38 de la Ley 50/1980
Hay un momento del expediente en el que la calidad probatoria del material deja de ser una precaución y se vuelve determinante. El artículo 38 de la Ley 50/1980, de 8 de octubre, de Contrato de Seguro, regula el procedimiento a seguir cuando asegurador y asegurado no se ponen de acuerdo sobre el importe de la indemnización: cada parte designa un perito y, si los dos peritos tampoco alcanzan acuerdo, se nombra un tercero.
En ese procedimiento, el material recogido durante la peritación remota pasa a manos de peritos designados por la otra parte, que lo van a examinar con criterio adverso. Una grabación sin fecha cierta ni garantía de integridad es exactamente lo que un perito de contrario busca para cuestionar la valoración inicial. Una sesión certificada en origen, en cambio, desplaza la discusión desde la autenticidad del material hacia el fondo del asunto, que es donde la compañía quiere que esté.
El mismo razonamiento vale en sentido contrario para el asegurado. Cuando es él quien discute la valoración de la compañía, disponer de una documentación del daño certificada en el momento en que se produjo cambia por completo su posición negociadora.
Preguntas frecuentes sobre el videoperitaje
¿Qué es un videoperitaje?
¿Tiene validez legal un videoperitaje?
¿En qué se diferencian videoperitaje, videoperitación y peritación remota?
¿Qué pasa si la contraparte impugna la grabación?
¿Sirve grabar la videollamada con la propia aplicación?
¿Qué es un sello de tiempo cualificado y por qué importa aquí?
¿Qué papel juega el videoperitaje en el procedimiento del artículo 38 de la Ley de Contrato de Seguro?
¿Se puede usar la peritación remota en la inspección previa de un vehículo?
Convierte tus videoperitajes en prueba certificada
TrueScreen captura la sesión en origen, la sella con un sello de tiempo cualificado eIDAS y genera un informe forense con la cadena de custodia completa.
